Las unidades de memoria sólida (SSD) son cada vez más comunes en el mercado informático. Y es que estas memorias presentan muchas ventajas frente a los discos duros comunes. Para empezar, no llevan piezas mecánicas, lo que hace que resistan los movimientos mucho mejor que un disco duro, algo muy útil en portátiles y ultraportátiles. Además, el espacio que ocupan es reducido, algo que también es muy importante en dispositivos pequeños. Pero también tienen sus incovenientes, la compra de una unidad de memoria sólida resulta más costosa que la de un disco duro; y hasta ahora, cada fabricante tenía su propia conexión para este tipo de unidades, lo que dificultaba mucho la compra de una nueva. Hay una solución para estos dos problemas, se llama miniSATA.

Los fabricantes asociados al grupo SATA-IO, entre los que están Dell, Samsung, Lenovo, Toshiba, SanDisk, HP, y otros más, han llegado a un acuerdo para que todas las unidades de memoria en estado sólido que lancen utilicen una conexión miniSATA, más conocida como mSATA. Para los que no lo sepan, SATA es el formato más utilizado en la fabricación de discos duros. Seguramente, el ordenador que estés usando ahora mismo tiene un disco duro SATA.
La primera compañía que se ha aventurado a hacer esto ha sido Toshiba.





